De la madera de lignum vitae al diseño asistido por ordenador. Cómo evolucionó el material, la técnica y el juego a lo largo de más de un siglo.
El bowling — también conocido como boliche o bolos — es un deporte en recinto cerrado que consiste en lanzar una bola esférica por una pista de madera o material sintético para derribar un conjunto de diez pinos colocados en formación triangular.
Las pistas originales se fabricaban con 39 tiras de madera de arce (maple) de 27,17 mm de ancho. Hoy conviven con versiones sintéticas que replican sus propiedades de fricción con mayor precisión y durabilidad.
Brunswick modernizó el bowling con su diseño "Populuxe" y lo convirtió en el deporte de la clase media americana. Sin Brunswick, el bowling no habría alcanzado la masa crítica que necesitaba para globalizarse.
A principios del siglo XX, Brunswick fue la empresa que estandarizó la fabricación de bolas, pistas y maquinaria de pinball. Su inversión en diseño y marketing transformó un juego de salón en un deporte organizado con ligas, torneos y federaciones.
Las primeras bolas se fabricaban con lignum vitae, una de las maderas más duras del mundo. Pesadas, lentas, sin control de trayectoria.
La compañía Evertrue lanzó la primera bola de goma. Un paso técnico enorme: más agarre, más control, inicio de la era moderna.
Brunswick popularizó la bola de caucho mineral. Con su diseño "Populuxe" convirtió el bowling en un deporte para la clase media americana.
Las bolas de poliéster revolucionaron el juego de los principiantes. Más baratas, más duraderas, y con trayectorias más predecibles en pista seca.
El uretano cambió todo para los jugadores avanzados. Mayor fricción con la pista, curvaturas más pronunciadas, apertura de ángulos de ataque impensables antes.
La cubierta de resina reactiva disparó el número de partidas perfectas. En la temporada 91-92 el ABC registró un salto de 14.889 a 17.654 partidas perfectas — un +20% en un solo año.
Los fabricantes adoptaron el CAD para diseñar núcleos. Formas bulb, esféricas, elípticas y combinadas con densidades variables. Desde entonces, la innovación no ha parado.
Cuando la resina reactiva llegó al mercado en 1990, el American Bowling Congress registró un salto histórico: de 14.889 a 17.654 partidas perfectas en la temporada 91-92. Un material cambió las estadísticas de todo un deporte.